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¡La libertad del autoconocimiento!

¡La libertad del autoconocimiento!

¿Y si te dijera que tú tienes el poder de crear la realidad que quieras, QUÉ HARÍAS?

A lo largo de los siglos los seres humanos nos hemos vuelto cada vez más “dependientes” a la hora de decidir, consciente o inconscientemente, sobre nuestras vidas, nuestros verdaderos y auténticos deseos, sobre nuestra forma de vivir, opinar, pensar, etc. Esto se debe, por un lado  la manipulación constante que recibimos del exterior, mediante las religiones, gobernantes, los distintos grupos de interacción, la sociedad en sí y por otro lado, y a mi entender, el más importante, es por nuestra falta de autoconocimiento.

Creemos que la salvación a nuestros “problemas”, que muchas veces terminan siendo tan solo “situaciones a resolver” y no problemas como tales, serán solucionados cuando algo externo cambie, alguna circunstancia se dé para que mi estado actual se modifique o situación mejore, aparezca en mi vida o en el país en el que vivo, un salvador, un mesías, un presidente, alguien que tome las medidas o decisiones necesarias para que mi vida personal se transforme y logre mis objetivos, añoranzas o sueños que estaban allí, aguardando que alguien tome la iniciativa; pero déjenme decirles que eso no pasará, o por lo menos no de la forma que lo piensan.

Es verdad que, en ciertas ocasiones, hay situaciones externas a uno que son más favorables que otras dependiendo para qué, sin embrago, todo lo externo termina siendo un complemento, una decoración a mi accionar, a mi creación y manifestación. Cada persona crea y co-crea su presente, por ende, va forjando su futuro, como mencioné anteriormente, a veces consciente y otras inconscientemente.

¿Se preguntarán a qué se debe esto de consciente o inconscientemente y cuál es su origen?

Bueno, déjenme comentarles que el ser humano desde el momento previo a la concepción de un hijo y post parto ha de absorber todo tipo de energías, patrones, emociones, sentimientos, etc; por parte de sus padres. Así es y sin buscar culpables, si nuestros padres en todo el lapso previo y posterior de unión y creación de un hijo arrastraban, por ejemplo, sentimientos o patrones negativos, miedos o inseguridades, de manera inconsciente han de transmitírnoslo, al igual que si llevaban consigo, energías y pensamientos positivos, confianza, seguridad, ciertas destrezas, etc. Entonces, en gran medida, todo este combo de emociones y sensaciones heredadas, sumadas al contexto social que uno se desenvuelve, llevarán a que actuemos y vivamos de una manera en la que estemos reflejando todo esto que llevamos dentro. Aunque creemos, en gran medida, que tomamos decisiones o acciones conscientemente, es el inconsciente el que nos está manejando y diciendo qué y cómo hacer las cosas, a que personas atraer a nuestras vidas, que merecemos o no, qué manifestamos, creamos, etc. Es por eso, que es sumamente importante a la hora de decidir traer un hijo al mundo, estar plenamente conscientes y en equilibrio con uno mismo.

¿Y cómo logro conocerme y actuar desde el consciente?

Bueno, en principio debemos “vaciarnos” para luego incorporar nuevos conocimientos, hábitos o creencias. Recuerden que la mente humana es un instrumento hermoso y muy poderoso, sin embargo, debemos tenerla de aliado, de lo contrario se pondrá en nuestra contra y nos jugará una mala pasada. La mente humana es como una computadora a la cual debemos ordenarle qué hacer y para ello, si ya le habíamos dado órdenes (de manera inconsciente durante nuestra infancia y adolescencia) ahora debemos descartar los programas que nos perjudican o frenan nuestro crecimiento personal y que muchas veces, se vuelven nuestras propias limitantes, y así, poder incorporar nuevos programas a beneficio de nuestra voluntad, deseo, amor, plenitud, sabiduría, etc.

Ahora bien, debo decirles que, si bien no es fácil desprogramarnos para volver a programarnos, es sumamente necesario; ya que, en este proceso de desaprender para aprender, revolveremos muchas emociones guardadas, heridas infantiles que quedaron sin resolver, miedos que a veces no sabemos de dónde provienen, etc. Por otro lado, cuando se comienza a transitar este camino de auto descubrimiento y sanación, que recorremos durante toda nuestra existencia, la vida de uno se transforma, adquiere un propósito, una misión, adquiere sentido, voluntad y grandeza. Nos genera sentimientos de optimismo, fortalezas, poder personal, empoderamiento, amor propio, confianza para hacer, decidir y crear, siempre desde la humildad del saber y la grandeza del ser.

 

Conclusión

Desde mi experiencia, reencontrarse con uno mismo y recordar el para qué estamos acá, es una de las cosas más maravillosas que me han sucedido. Es un viaje que merece ser realizado y aunque gran parte de éste se sentirá como un viaje en soledad, te recomiendo que frenes un instante, mires hacia atrás con gratitud, recuerdes a todas las personas que estuvieron allí e hicieron de ese pasado una aventura necesaria en tu vida, luego voltees y observes a tu alrededor todo eso que estás construyendo y creando desde la felicidad y consciencia, para luego al final,  alzar la vista y mirar hacia el futuro con amor, fe, sabiduría, optimismo y grandeza.

Autor: Nicolás Ascani

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Comments (2)

  • luciamigliardi
    10/09/2020 a 13:22

    Desaprender lo que creemos haber aprendido para autoconocernos y ser los creadores de nuestra realidad. Tenemos todo para afinar la lente por la que vemos el mundo. Hermoso escrito. Gracias!!!! 💛✨🤲🏻

  • Jimena Giampieri
    10/09/2020 a 14:26

    Que hermosas palabras

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